¿Cómo estás?

Mira por un instante tu vida actual, aquí y ahora, en estos momentos, en el presente. Sin voltear a ver el pasado, eso ya quedo atrás nada puedes hacer, solo sirve como referencia para modificar los patrones mentales negativos que te tienen en el estado como te encuentras hoy.

¿Cómo estás? ¿Cómo te sientes? ¿Los patrones mentales que tienes son de un triunfador y millonario? ¿Cómo te ves a ti mismo? ¿Cómo ves a los demás?

Estas estructuras de patrones mentales se crean durante la infancia, bien pueden ser positivos o negativos, depende en el entorno donde te has desarrollado.

¿Dónde estás?

Si tus patrones mentales son negativos eso te ha llevado a donde estas en estos momentos. La forma en como ves el entorno es como esta tu realidad. Los patrones mentales son la percepción sobre el mundo, tu manera de ser, como te identificás y la representación mental que creas del mundo que te rodea.

¿En estos momentos estás teniendo la vida de riqueza que habías soñado? ¿Estás parado en el lugar que has querido estar? ¿Qué debes hacer para cambiar la dirección de tu vida?

Los patrones mentales son circuitos neuronales que se van formando y almacenando en tu mente mediante el aprendizaje. Pueden actuar de manera inconsciente y determinar tu manera de pensar, sentir y de actuar. Por tal motivo es de gran importancia saber reconocer cuáles son los que te limitan y poder modificarlos con conocimiento de causa para donde vas.

¿Para dónde vas?

Tus pensamientos, junto con tus emociones, evocan sentimientos. Si tu forma de pensamiento no es positivo, normalmente van hacer que te sientas mal, si tratas de cambiar para salir de ahí. Los patrones mentales que te limitan van a hacerte caer en una resignación pasiva que acabará por conducirte a la desesperanza y resentimiento, o  te pueden producir desilusión, ira, resentimiento,  ansiedad, frustración, etc.

Cuando tus patrones mentales se mezclan con las emociones y sentimientos resultantes, se forma una especie de círculo vicioso que desafían a la lógica y la razón, haciendo que estos patrones mentales se vuelvan:

Automáticos: Muchas veces ya no piensas, sino que actúas según lo aprendido. Es como cuando sigues siempre el mismo camino de ida y regreso

Repetitivos: Como ya no se cuestionan, se hacen más profundos y recurrentes.

Intrusivos: Porque surgen no cuando tú los necesitas o te son útiles, sino en momentos incluso en que te pueden afectar o al menos alejar de lo que estás buscando.

Dominantes: El pensamiento si no usas, te usa. Te conviertes en una especie de esclavo de tus patrones mentales y entonces dejas de pensar de manera crítica y consciente para empezar a reaccionar.